Es un estilo de yoga que no busca la acción ni el estiramiento. El objetivo es poder relajar el cuerpo en profundidad, en asanas o posturas de yoga pasivas y reconstituyentes, que se adapten completamente a nuestro cuerpo para encontrar el confort y así poder mantenerse en ellas durante un periodo de tiempo más largo, generalmente entre 5 y 20 minutos, obteniendo todos sus beneficios sin necesidad de estresar el cuerpo.

